¿Soplan vientos de cambio en Echagüe?

Sobre el mediodía de hoy nos enteramos que la dirigencia del Atlético Echagüe Club apeló a un nuevo recambio de extranjero. Desafectó a David Shepard y suma al ala-pivote Eric Frederick. Esta vez no hubo tantas vacilaciones. Otra buena… Travele Jones se quedó en la Argentina para continuar a las órdenes del Cuerpo Técnico pese a las Fiestas de Navidad y Año Nuevo.

 

Doblemente bueno es saber que Frederick llegará pronto a la Argentina y no tan sobre la reanudación de la Liga Argentina… Este “4”, que mide 2m03 y pesa 104 kilos, arribará el 3 de enero. Con 30 años de edad, el oriundo de Oklahoma City exhibe una larga trayectoria como profesional y viene de jugar en México y Ecuador.

 

En Estados Unidos, participó en la D League (Iowa Energy); en México formó parte de Frayles de Guasave (2 etapas); en Canadá, se destacó vistiendo las casacas de Halifax Rainmen, Montreal Jazz, London Lighting, y Windsor Express); en Arabia Saudita reforzó a Al Ahli Jeddah y en Ecuador jugó para Guerreros.

 

En lo que atañe a sus dos últimos tours, del 2018 jugó en Frayles de Guasave en la CIBACOPA de México, interviniendo en 26 partidos promediando 18,2 puntos, 5,3 rebotes, 45% en tiros de campo y 38% en triples, en 32 minutos.

Fue el MVP en el Juego de la Estrellas de esa Liga el 21/5/18 con 30 puntos, siendo elegido por dirigentes y el público.

 

Luego se sumó a Guerreros de Ecuador donde llegó a Semifinales con promedios de 23,3 puntos, 4,8 rebotes, 48% en triples, en 37 minutos.

 

Reflexiones…

 

Echagüe es uno de los peores equipos de la Liga Argentina. De eso no hay dudas. Sin embargo, ha quedado flotando la sensación que con otro giro defensivo, ello incluye otra motivación, otro grado de intensidad psicofísica no solo mutación táctico-estratégica, y ahora con dos foráneos confiables, se podría crear un tándem particular.

Jones, desde su debut, ha demostrado ser un notable acierto de Daniel Beltramo. Sencillamente, aporta soluciones en los dos costados de la cancha, buena presencia actitudinal y con una jerarquía acorde a la División. Su máxima cualidad: mete puntos y cortina espléndido para que sus compañeros encuentren lanzamientos más cómodos.

No tenemos la menor idea de sus cualidades personales pues desde su arribo solo hemos podido medir su capacidad profesional y ello no admite discusiones en cuanto a la estricta performance.

Fuera de apreciar los vídeos de sus partidos con Echagüe, contemplar sus promedios, poco o nada conocemos de Travele Jones y su adaptación a la ciudad, a sus compañeros o al club. Por lo que estrictamente podemos referirnos a las frías estadísticas y a la lectura de sus acciones.

 

De Frederick hemos observado cuatro highlights de sus pasos tras egresar de Marshall y Texas Wesleyan, sus ciclos de HighSchool y College. Salvo que en México, Canadá, Arabia y Ecuador las defensas sean muy malas, es un muy versátil basquetbolista.

Buena saltabilidad y tiempo para asumir la captura de rebotes, sagaz para ponerse ancho en el poste bajo, inteligente para medir espacios y ángulos en la resolución, buen tiro externo, muy seguro a la hora de resolver acciones junto al cesto, gran astucia para constatar otros compañeros mejor ubicados y asistirlos incisivamente, no tiene dramas en salir jugando él y no apelar a la fácil de bajar el rebote y pasarla al base.

 

Poco o nada vimos de sus movimientos defensivos, habitualmente el marketing habla de las bondades ofensivas, pero en los escasas contextos de protección del aro propio, se lo vio saliendo sin dificultad de coordinación psicomotriz y hasta con rapidez, a cubrir el perímetro.

Otra virtud que pudimos verificar es su facilidad para bajar rebotes y salir corriendo, factor ultra beneficioso para la Metodología Beltramo, dejando entrever que tranquilamente puede erigirse en líder.

 

Ahora, tampoco está bueno cimentar la columna vertebral en ellos, salvo que juntos sean dinamita, la rompan, y pasen a comandar todo el grupo.

Si eso ocurriera, la dirigencia tendrá que afinar el lápiz y concederles lo que pidan pues uno de los talones de Aquiles de los directivos paranaenses fue dar en la tecla con algunos foráneos muy baratos que posteriormente no volvieron por el simple hecho que en otro lado se les ofreció lo que realmente valen.

Echagüe, desde el advenimiento del Ciclo Casaretto (y Cia.), ha ordenado sus cuentas, aunque competitivamente fueron más las lágrimas que las sonrisas, incluyendo un fugaz y vergonzoso retorno a la máxima categoría.

Dentro de los procedimientos que no compartimos fue contratar a extranjeros tan baratos a diferencia de los demás equipos, en especial de aquellos que finalmente terminaron peleando ascensos.

 

Y eso que varios de ellos jugaron espléndido y hoy brillan en otros países, ni hablar de algunos nacionales que se destacan en otros clubes de la División o hasta en Liga Nacional, inclusive sin haber conseguido proyectar a valores juveniles vistiendo la camiseta del AEC con altos promedios de tiempo en cancha.

 

Y todo se sabe en nuestro básquet. Influyen los agentes, o hasta los diálogos entre foráneos donde se suele hablar de lo poco o mucho que ganan en sus plazas de la Argentina.

Y ahí arrancan los altibajos, o mejor dicho… los bajos…

 

Por ello es que resulta imperioso no depender tanto de los fichas de afuera y sí que prevalezca la trascendencia de los nacionales para evitar fracturas marcadas entre lo que hacen unos y otros.

Hasta hoy, lo de Echagüe ha sido muy flojo, sobre todo en lo que debería ser una especialidad del head coach: la defensa.

 

El ataque no ha sido malo, de hecho, está a mitad de tabla entre todos los participantes de esta Segunda División. Pero la custodia del cesto propio fue horrible. Es el peor de todos, así de contundente.

Con Frederick quizás mejore rotundamente la toma de rebotes, donde hoy es el equipo con menor capacidad de recuperar balones que rebotan en aro o tablero. Pero Barroso debe ponerse las pilas, lesionarse menos, y el resto de criollos deberán bloquear mejor, establecer un Box Out más solvente para recobrar la pelota y explotar el ataque rápido.

 

Claro que además, deberá darle más consistencia a su defensa perimetral para crecer en los puntos tras pérdidas del adversario. Amén de ello, la ofensiva ha dependido demasiado en el Tiro de Tres, y con el dúo Jones y Frederick arrastrando marcas se podrán descongestionar áreas para que los demás puedan contribuir con mayor eficiencia y tributar puntos en la pintada.

Asimismo, con Frederick incidiendo en el rebote ofensivo puede mejorar ese rubro, hoy paupérrimo.

Un aliciente… Todavía sigue en deuda Beltramo en cuanto a promoción paulatina de los pibes. Sabido que tras la ida de Varisco, Rattero y Scacchi, más la renuncia de Rosso, casi no quedaron gurises -por talla y potencial de proyección- aptos para ganar minutos de competencia en el profesionalismo. La sumatoria de Arik Levín desde Sionista fue auspiciosa. El técnico vio algo en el guardia del Centro Juventud y poco a poco, lentamente, va otorgándole confianza.

Lógico… tiene 16 años. Pese a sus virtudes, a sus aptitudes que lo ponen como una de las más gratas revelaciones de la Liga, no puede impulsarlo precipitadamente. Pero está muy bueno que el gurí vaya madurando como tantas estrellas internacionales lo hicieron con entrenadores que creyeron en ellos a lo largo y ancho del país. Hay que creer en los chicos…

 

Y hay otros que piden pista… En una temporada sin descenso debería ser la consigna del entrenador cordobés. Por ahora, prefirió a los Mayores y U23- que él eligió. Imposible obviarlo… si hubiera pérdida de categoría, Echagüe por 2ª temporada al hilo estaría al borde de bajar al Federal.

Conclusión: Beltramo tiene que evitar la soberbia, la porfía, la terquedad muy contagiosa por calle 25 de Mayo, y apostar a que su paso por el club deje algo. Las perspectivas, si Frederick no falla, son menos desalentadoras respecto a cómo terminó el 2018.