Maran Suites & Towers

Se duplicaron los deudores morosos en los bancos

Según datos del Banco Central, la cartera en condición irregular se ubica en el 4% en marzo y afecta más a las empresas. Hace un año era 1,9 por ciento. La caída de ventas, baja de rentabilidad y suba de la tasa de interés impacta de lleno en las cuentas de los argentinos y los datos ya muestran que la cantidad de morosos en el sector bancario se duplicó en un año.

 

Este deterioro en el cumplimiento de préstamos es un fenómeno inédito en la última década. Y muestra hasta qué punto se complicó en los últimos meses la situación del sector privado. En marzo, por ejemplo, la suba de los atrasos fue de 0,2 puntos porcentuales en apenas un mes, detalló Infobae.

 

En el desagregado surge que el ratio de morosidad en el caso de las empresas llega a 3,8%, mientras para que las familias es de 4,5%, incluyendo tarjetas de crédito y préstamos personales.

 

“La morosidad de los créditos hipotecarios a las familias permaneció en niveles relativamente bajos en el cierre del primer trimestre: 0,26% para los denominados en UVA y 0,61% para los restantes, sin cambios relevantes en lo que va de 2019″, indica el informe sobre Bancos que describe la situación a marzo.

 

Aún con este incremento, todo indica que la irregularidad sería mayor que la expresada por el informe. Esto se debe a que los bancos procuran refinanciar las deudas impagas, especialmente en el caso de las empresas. En las entidades reconocen que negocian con las empresas que muestran dificultades para pagar, ya sea por caída de la facturación o por el aumento de las tasas, entre otros factores.

 

Algo parecido pasa con las deudas de las familias. Por ejemplo, para que un deudor sea considerado moroso no debería pagar el mínimo de la tarjeta y recién se considera en situación irregular a los 30 días del incumplimiento original (la fecha de vencimiento del resumen del plástico).

 

Desde el Central destacan que más allá del deterioro de la cartera crediticia, las previsiones por incobrabilidad que efectúan los bancos es muy elevada. De esta manera, no corre peligro los niveles de solvencia de las entidades.

 

Otro emergente de la caída de la actividad económica que impacta fuerte en el sector financiero es la caída en el volumen del crédito. La cartera de préstamos apenas crece en términos nominales, pero obviamente significa una fuerte reducción en términos reales. La suba de las tasas hizo evaporar la demanda de crédito y los bancos dedican la mayor parte de su liquidez a la compra de las Leliq emitidas por el Central.

 

En comparación con marzo de 2018, el saldo de financiamiento a las empresas disminuyó 13% en términos reales. Por su parte, el saldo de crédito a las familias cayó 3,2% real con respecto a febrero. En términos interanuales los préstamos a las familias se redujeron 17,7% real. Se trata de un derrumbe que registra pocos antecedentes en años recientes, sólo comparables con los registrados tras el estallido del 2001.