Realizaron una charla sobre accidentes cerebrovasculares a la comunidad

En el marco de las acciones por el Día Mundial del Ataque Cerebral, profesionales del servicio de Neurología del hospital San Martín brindaron una charla informativa abierta a la comunidad para alertar sobre esta patología, donde explicaron cómo proceder ante los primeros síntomas.

 

Desde el Servicio de Neurología Clínica del hospital San Martín, y dando continuidad a la difusión dada al tema durante la última semana por el Día mundial del ataque cerebral (establecido el 29 de octubre), se brindó la charla con la cual se difundió información al público en general sobre aspectos relativos a la como la prevención, el tratamiento y el diagnóstico del accidente cerebrovascular (ACV).

 

La doctora Amelia Alves Pinheiro, a cargo del servicio de Neurología, indicó: “Lamentablemente observamos que hay mucho desconocimiento del tema y todavía recibimos muchos pacientes que vienen luego de tres días de haber empezado con los síntomas, ya con el ACV instalado, y es algo lamentable”. La especialista agregó: “Por eso: nuestra idea es promover este tipo de acciones para que la gente empiece a concientizarse de la importancia de prestar atención a los primeros signos y así poder llegar con una pronta respuesta, que en estos casos es fundamental”.

 

Hay que considerar que una persona que sufre un ACV puede pasar de tener una vida normal a quedar con una discapacidad e inclusive a depender de la familia o de un cuidador para que lo atienda. “Tengamos presente que es la segunda causa de muerte y la primera de discapacidad en una persona adulta”, explicó Alves Pinheiro, quien estimó que en el servicio a su cargo reciben al menos 100 casos de ACV al año, siendo uno de los motivos de consulta más importantes.

 

Por lo tanto, en la charla se abordaron también cuestiones relativas a la prevención de ACVs, indicando los factores que pueden exponer a una persona a padecer un accidente cerebrovascular (como la hipertensión, diabetes u obesidad); además de explicar qué hacer frente a un paciente del que se tiene sospechas de que está sufriendo ataque cerebral.

 

En la disertación, que estuvo a cargo de tres neurólogos del servicio (Mariano Secchi, Marcelo Chávez y Gastón Roude); junto a la licenciada Gisela Sánchez, quien realiza hace terapia ocupacional dedicada a la neurorehabilitación, se hizo especial énfasis en la importancia de lograr el diagnóstico en las primeras horas para prevenir las consecuencias incapacitantes e incluso la muerte.

 

Signos de que se puede estar sufriendo un ACV y cómo actuar

 

Si súbitamente se siente alguno de estos síntomas:

 

– Debilidad o adormecimiento en un brazo, una pierna o la mitad de la cara

 

– Confusión o dificultad para hablar o entender

 

– Problemas para ver con un ojo o ambos

 

– Pérdida del equilibrio o coordinación

 

– Dolor de cabeza muy intenso

 

Ante la presencia de alguno de estos síntomas la indicación es llamar inmediatamente a un servicio de emergencia o trasladar el paciente al hospital para que reciba atención profesional lo más rápido posible. Allí lo evaluará el servicio de Neurología junto al de Guardia.

 

Además existen algunos tipos de ACV que si se cumplen ciertos criterios, y si están dentro de lo que se llama ventana terapéutica (las primeras cuatro horas desde la aparición de los síntomas), el paciente es candidato de poder hacer un tratamiento (denominado trombolisis) con drogas que permiten disolver el coágulo que está tapando la arteria, impidiendo que el ACV siga adelante.

 

“Eso es muy importante, es un tratamiento que ya se está haciendo en el hospital, pero depende mucho de que traigan el paciente en tiempo y así poder administrar los fármacos en las primeras horas, por eso es importante educar a la población y darlo a conocer”, completó Alves Pinheiro.

 

Medidas preventivas

 

En cuanto a la prevención, se indicó que es importante tener presente que determinados factores de riesgo relacionados al estilo de vida inciden negativamente en la posibilidad de sufrir un ACV, tales como la presencia de sobrepeso u obesidad, inactividad física, consumo muy elevado de alcohol y de drogas.

 

Por lo tanto, como principales medidas preventivas se recomienda mantener un estilo de vida saludable, lo que incluye: no fumar, reducir la cantidad ingesta de colesterol y grasas saturadas; llevar una dieta rica en frutas y vegetales; mantener un peso saludable y hacer ejercicio en forma regular; controlar la presión arterial alta (hipertensión) y la diabetes.