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Paraná deslumbrado con los Globetrotters ( 1ª parte)

Una vez más, los legendarios aunque siempre vigentes Harlem Globetrotters pasaron por Paraná ofreciendo a grandes y chicos algo más de dos horas de show, mucha diversión, sketchs cómicos, piruetas, y claro, un partido de básquet, excusa perfecta para que los protagonistas muestren todo su potencial.

 

El panameño Kevin “Special K” Daley fue el encargado de amenizar la velada, ya que era el que hablaba castellano pero también el que ofrecía un sentido del humor pleno de desparpajo e improvisación muy apropiados para la gala.

Si alguien acudió al Luis Butta con la intención de ver un partido de baloncesto al uso, se equivocó. Los Globetrotters cautivaron a base de acrobacias con el balón y una serie de excentricidades, maravillando con extravagancias combinadas  y contando siempre con el público como aliado.

Kevin “Special K” Daley, quien llevaba un micrófono en la camiseta, y el VJ (presentador boricua) fueron los primeros en captar la atención de los 2 mil y pico espectadores, que al principio no se engancharon (ya es normal que el público paranaense no se suelte fácil…) pero luego las carcajadas fueron desopilantes, incluyendo tomas de camperas o buzos de los chicos para secarse la transpiración ante las miradas atónitas de los perjudicados, baños de agua hasta para la fotógrafa de Cuestión Entrerriana (zafó la cámara por milagro pese a recibir una “lavadita”), y “hurto” de cartera a una dama que terminó tanto ella como su marido siendo parte del show.

Volviendo a Globie, hasta la mascota alucinó. Según cuentan, es un atleta olímpico disfrazado con la indumentaria de los Harlem Globertrotters y cuya cabeza la cubre un globo terráqueo. Antes del encuentro dejó boquiabiertos a los asistentes con sus piruetas y contorsiones, la base de sus coreografías.

El virtuosismo y la simpatía de los Harlem Globetrotters conjugan un espectáculo único, fascinante, lleno de energía positiva que precisamente arrancó con Globie y el VJ saludando a la nutrida concurrencia e invitando a 4 nenes para participar del añejo juego de la silla donde Globie hacia trampa, pero el que finalmente ganó una niña a la cual le dijeron que al final podía sacarse fotos y recibir autógrafos de todos los Globetrotters.

Posteriormente, entró el “villano” entrenador de los Washington (con saco rosado) diciendo “Hola Brasil”, y sus dirigidos, entre ellos ex figuras universitarias como Eric Beal, de Indiana, John Avery, de West Virginia, o David Birch, de Kentucky.  La derrota es la gran compañera de los Generals. Desde 1971 han jugado más de 2.000 partidos contra los Trotters, siempre perdiendo. Van cuatro décadas de derrotas, una tras otra. Sin embargo, los muchachos se lo toman con humor, y de hecho que los Trotters cuentan con la complicidad de ellos para muchos de sus sketches.  O sea, Generals y Trotters forman parte de un mismo acto, de una misma performance.

Y hablando de los Globbers ni bien entraron comenzaron a asombrar haciendo diversos juegos con la pelota y “adoctrinando” a niños sobre como girar un balón sobre el dedo índice de su mano.

Además, hicieron pasar a una señora (Mercedes) a la cual le sacaron la cartera, bailó y le regalaron una muñequera mientras su marido, que inicialmente había sido llevado al medio de la cancha, se “conformó” viendo junto a uno de los Harlem como se lucía la mujer.  Después empezaron a entrar muchos nenes y se pusieron a bailar con todos.

No podemos obviar que los Globetrotters tienen dos mascotas: Globie y The Big G. Globie baila principalmente hip hop y cosas similares, mientras que The Big G cuando baila “I Get Knocked Down” de Chumbawamba alcanza y sobra para que se gane el sueldo como mascota. Verlo clavarse de cabeza en el suelo sin reírse es muy difícil.

Tampoco podemos olvidar que en el juego se dio la clásica jugada de los Globetrotters en la que se la van pasando de jugador a jugador en un vertiginoso rulo que siempre termina con una canasta en la que los Washington Generals lucen “desorientados”.

Y aquí vale especificar que tomando prestado del Hockey, existe la silla de castigo que implica que un jugador que comete una falta antideportiva tiene que retirarse de la cancha durante un minuto, dejando a su equipo con menos jugadores.

El gordo árbitro, que es el otro villano, se cansa de echar Globetrotters, y aún en una confusa jugada envía dos jugadores a la silla de castigo, dejando solamente a tres que hagan un rulo loco con deslizamientos desconcertando a los Generals.

Asimismo, ratificando que no hay exclusividad total con el básquet, en medio del partido, se pusieron a jugar al futbol y al fútbol americano.

Como ya enunciamos, el resultado es lo de menos (96 a 79). Sobre la clausura del show hubo regalos de pelotas, muñequeras (recibimos un par y una vincha), y los Globetrotters no se negaron a firmar cientos autógrafos y posar para cientos de fotos dando un ejemplo a nuestros jugadores de Liga que tantas veces proceden con una onda nefasta pese a ganar miles y miles de pesos.

Gracias a Fénix Entertainment Group y Queen Producciones fuimos testigos del baloncesto más excéntrico del planeta gracias a la brillantez de Airport Greenup, Ant Atkinson, Bam Bam Bamiro, Blenda Rodríguez, Fight Time Lang, Hi-Light Bruton, Special K Daley, y Squirrey Murrell, siendo su coach Clyide Sinclair.

Podemos llamarles ilusionistas del básquet, cómicos de la canasta o malabaristas del esférico. Hipnotizados entre las estrellas de sus uniformes, podemos llegar a soñar que las leyes de la gravedad no existen, que son pura fantasía. Con ellos podemos emborracharnos de jugadas imposibles, de esas que se venden caras en las ligas habituales.

Fotos EXCLUSIVAS de Cuestión Entrerriana (citar fuente de apelar a su uso).

Fotógrafa: Manuela Calderón Bourband.