Palazzo denuncia extorsiones del Gobierno de Macri

El titular de La Bancaria, Sergio Palazzo, mantiene una dura pelea contra el Gobierno y los banqueros. Luego del paro nacional que realizó el sector el pasado viernes (por 24 horas), durante una entrevista televisiva, el líder sindical reveló una “extorsión” que sufrió durante la negociación paritaria.

 

“Nos juntamos con los cuatro presidentes de las cámaras por paritarias y nos dijeron que nos daban el 9% (de aumento, como recomposición salarial para 2018). Les dijimos que no y nos amenazaron con dejar de ser agentes de retención de la cuota de afiliados y terminaron en sociedad con el Ministerio de Trabajo por hacerlo, eso es chantaje”, explicó Palazzo durante una entrevista en AméricaTV.

 

La reacción del sindicalista surge en medio de la dura negociación paritaria que la asociación Bancaria lleva adelante. Por caso, se llegó a correr el rumo de que el sindicato podría parar dos meses. La versión había surgido a partir de la filtración a la prensa de un audio del dirigente en la última asamblea del gremio, en la que se ve al líder de La Bancaria sostener, en una arenga para persuadir a diversos trabajadores para plegarse al mentado cese de actividades, que si “paran dos meses se incendia el país”.

 

Tras el revuelo que causaron esas declaraciones, Palazzo negó que esa fuera la intención y atribuyó la versión que se hizo correr a “operaciones mediáticas” que procuran “desacreditar las protestas y reclamos de los trabajadores de la actividad”.

 

Para alimentar su argumentación resaltó que no pararon ni un día de diciembre, un mes sensible por las fiestas. Y que no lo hicieron porque no quieren causar un clima de “desestabilización”.

 

“Todo aquel que haya asistido a la última y masiva asamblea general y haya visto ese video sabe que jamás hice un planteo de ese tipo. Solo sostuve que, con mucho esfuerzo, los trabajadores pueden aguantar dos o tres meses sin la firma de un nuevo acuerdo salarial, pero no así el sistema financiero”, aclaró el dirigente de la Bancaria.

 

En sintonía con la denuncia por “extorsión” de Palazzo, el secretario general del sindicato de Canillitas, Omar Plaini, sostuvo que el Gobierno tiene una “actitud antisindical” y quiere “sindicatos débiles”, y afirmó que hay “indicios” de que funcionarios nacionales están presionando a dirigentes gremiales para que no participen de la movilización convocada por Camioneros el próximo 21.

 

“La actitud antisindical de este Gobierno ha quedado clara desde el primer día de su asunción, hablando al voleo de mafias, de juicios laborales y convenios del siglo pasado; todo eso va marcando el perfil de un gobierno”, dijo Plaini en declaraciones a radio La Red.

 

En ese marco, el secretario administrativo de la CGT dijo que, aunque es “muy subjetivo, hay indicios que indican que es posible” que el gobierno nacional esté presionando a dirigentes sindicales para que no apoyen la movilización convocada para el próximo 21, tal como señalan versiones periodísticas.

 

Al renovar su apoyo al líder de los Camioneros, Hugo Moyano, Plaini indicó que su organización “cada vez que haya un conflicto o un reclamo va a acompañar” y señaló que los sindicalistas que le quitaron su apoyo a la movilización “son los que tendrán que dar sus explicaciones”.

 

“Claramente dentro de su filosofía, este gobierno quiere sindicatos débiles porque el único contrapoder de un gobierno son los sindicatos. Y Moyano está dentro de este contexto. Hasta ayer comían milanesas juntos (con el presidente Mauricio Macri) pero algo pasó en el medio”, aseveró.

 

En ese marco, el dirigente canillita consideró que Moyano pasó de ser para el gobierno “rubio y de ojos celestes a negro, feo y sucio; y yo creo que tiene que ver con la reforma previsional, laboral y tributaria, y todas las políticas que aplica este gobierno”.

 

Por otra parte, admitió que la CGT “está en una crisis hace mucho tiempo y, como no es una burbuja dentro del peronismo, también quedó afectada por la derrota del Gobierno anterior”.

 

En ese sentido, Plaini consideró que “se agotó el formato de la superestructura de la CGT, no de las organizaciones de base y actualmente no hay un dirigente, hombre o mujer, que pueda liderar al conjunto de las asociaciones gremiales, y creo que lo mismo le ocurre al justicialismo”.