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Organizaciones denunciaron a Melchiori

Los sectores nucleados en Conders Entre Ríos denunciaron formalmente al senador por el Departamento Islas, César Melchiori por violación de la ley 26.485, de “protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres” y le pidieron que se rectifique y pida disculpas públicas por distintos enunciados del legislador respecto al aborto no punible.

 

En la declaración se destacó que “el objeto de la denuncia es hacer cesar tales manifestaciones y solicitar reparación del daño provocado por medio de una rectificación y pedido de disculpas públicas dirigido hacia aquellas mujeres que han sido agraviadas por sus expresiones. Tal reparación, también posee como objetivo que el ofensor reflexione sobre aquello que de profundamente reprochable tiene su conducta y las revise a fin de que no siga incurriendo en la violación a la Ley”

 

Además, se subrayó que “el senador Melchiori en uso de sus atribuciones como legislador de la provincia de Entre Ríos, ha incurrido en prácticas discriminatorias hacia las mujeres en las siguientes expresiones: “Esto será avasallante porque una persona dirá que fue violada por Pedro, se le hará un aborto más allá de que haya sido violada o no”. (…) “se puede mentir en la declaración jurada”.

 

En ese sentido se puso de relieve que “el senador Melchiori, haciendo referencia a la palabra de la mujer, la trata de manera degradante, lo que intenta proyectar una imagen irresponsable y mentirosa hacia todas las mujeres que han sido víctimas de violación.

La violación es un ataque de intencionalidad sexista; es decir, un ejercicio de poder que expresa hostilidad y desvalorización hacia las mujeres y que se propone someterlas y humillarlas en el corazón de su identidad femenina”

 

Agregan que “el Senador Melchiori coloca a las víctimas de violación como seres no dotados de capacidad de discernimiento, dejando clausurada la opción de libertad de hablar y con ello peticionar al Estado el cumplimiento de sus deberes de protección de los derechos humanos. Por tanto simplifica la situación estableciendo una linealidad entre solución transitoria (aborto) y la continuidad de las violaciones en sus términos: “…pues ha acontecido, y no en pocas ocasiones que luego se comprueba que la mujer no había sido violada, y en otras que fue violada por su “novio” .

 

En la presentación, se repudia y denuncia “el criterio esgrimido por el senador Melchiori, quien implícitamente manifiesta la persistente creencia que considera  que la violación por la pareja, novio o esposo, es algo “menos perjudicial” que la violación por un extraño y se convierte así el vocero de la perversa  idea  de exigir de la víctima de violación, acoso y agresiones sexuales, la demostración de una serie de requisitos que la excluyan como la “provocadora” desconociendo que la mujer violada por un extraño convive con esa experiencia en su memoria y la mujer violada por su pareja convive día a día,  con el violador que la somete no solo físicamente sino que además la implica en la enajenación de las libertades inherentes a la condición de ser humana”

 

Por otra parte condenan que el legislador haya expresado: “Respecto de las agrupaciones que critican mi propuesta de ley de un Protocolo de acción ante solicitudes de aborto, en algún momento hay que decir quiénes son después de todo. Además, si quieren legislar las esperamos para que se presenten en las próximas elecciones”, entendiendo que Melchiori “trata de inclinar la percepción hacia el sentido más peyorativo, predisponiendo al lector o auditor de sus palabras a una visión descalificante y discriminatoria, orillando la marginalidad y el menosprecio hacia las representantes de las Organizaciones Sociales que defienden los derechos de las mujeres, intentando generar animadversión contra ellas. Las declaraciones intentan menospreciar, sin lograrlo, nuestra condición de ciudadanas, libres, autónomas y comprometidas con la vida democrática en la provincia por lo cual ejercemos libremente nuestra voluntad de defender, generar, y hacer cumplir las leyes que legislan sobre los derechos humanos”

 

En otros párrafos salientes del documento, enfatizan que “el senador Melchiori estereotipa una situación y la encasilla, diferenciándola del resto y sometiéndola a una “mirada distinta”, violenta, humillante y discriminatoria, haciendo caso omiso que el Artículo 119 del Código Penal establece que las niñas menores de 14 años que son sometidas a actos sexuales son víctimas de violación debido a su edad. Las palabras del senador Melchiori violan la dignidad y la Integridad personal de niñas y adolescentes sancionadas en el Art. 9 de la ley 26.061.

 

Luego, profundizan su rechazo a otras consideraciones del legislador, como por ejemplo: “Por lo general a una chica de 13 años es muy difícil que la maten a palos para violarla. Por lo general queda embarazada de una persona dentro de la familia, entonces le voy a sacar 32 pibes de la barriga a la piba y el violador se va a seguir lastrando a toda la familia” .

Según las denunciantes, “en esos términos, en cómo se coagula en el sentido común y en el imaginario social la frase “el violador se la va a seguir lastrando”, podemos inferir que para el senador Melchiori las mujeres son objetos, casi alimentos que pueden ser lastrados. El término lastrar  indica deglutir, fagocitar, metabolizar, así las niñas, mujeres y  adolescentes pueden en su argumento ser “lastrables” denotando un ánimo tendiente a la discriminación y violencia psicológica, sexual y simbólica contra la mujer, difundiendo una imagen estereotipada que atenta contra su libertad y dignidad”

 

Del mismo modo, reflexionan acerca que “el senador Melchiori se esgrime como juez y parte al querer enviar a la justicia al victimario, desconociendo que su función es la de promover leyes, leyes que cuenten con el tratamiento justo de cada pieza del rompecabezas que implica la comisión de un delito”, consignando posteriormente que “Melchiori teoriza sobre preconceptos carentes de fundamento haciendo afirmaciones y sacando conclusiones en abstracto, carentes de análisis de índole social o cultural, creando la falsa opinión: “así son la mayoría de los casos” ¿de qué mayoría estamos hablando? ¿ha denunciado alguno de esos casos el Senador Melchiori? Con estas expresiones se ejerce una clara violencia mediática contra las mujeres, ya que se injuria, difama, discrimina, deshonra, humilla y atenta contra su dignidad y al no denunciarlos, en complicidad, se perpetua el delito”

 

Especifican asimismo que “el Senador Melchiori hace omisión de la responsabilidad del Estado a través del Poder Ejecutivo de actuar en defensa de la niña abusada o incestuada. Suponemos que no desconoce que el Sr. Gobernador de la provincia en el año 2009 puso en marcha un Protocolo de Actuación en situaciones de Abuso Sexual Infantil, vigente en todo el territorio de la provincia, que lo obliga a él en tanto senador ser garante del cumplimiento de las directivas emanadas del Ejecutivo.

 

A su vez, entienden que la propuesta del senador Melchiori con respecto a crear un “Instituto de Mujeres Violadas”, no hace más que promover la estigmatización de las víctimas de este delito. Pensar en una institución que lleve este nombre implica etiquetar y rotular a las victimas lo que supone un estigma. La estigmatización deviene en todo aquel cuyos atributos lo incluyen en una clasificación que lo transforma en diferente a los otros, resulta identificado socialmente. Lo cual viola el derecho a la intimidad con consecuencias de daño psicológico y moral. Esta propuesta, no hace más que formar parte de un concatenado de las declaraciones de corte sexista, discriminadoras y estigmatizantes pronunciadas por el senador, y que por ser violatorias de la dignidad e integridad de las mujeres han motivado esta presentación”

 

Ahondando en la crítica hacia los conceptos vertidos por el legislador, las presentantes expusieron que “en cada una de las expresiones emitidas por el Senador Melchiori encontramos palabras que denigran y atentan contra la integridad de las mujeres y de toda una sociedad que considera que el pleno ejercicio de derechos, la igualdad de oportunidades y la inclusión efectiva son ejes fundamentales para la construcción de un país más justo y un futuro mejor. No admitimos eufemismos: la violencia de género tal como lo define la OMS es un problema de Salud Pública y es una violación a los Derechos Humanos. En nuestra provincia diariamente estamos asistiendo y visualizando historias trágicas de mujeres y niñas/os a las/os que la falta de atención, los interminables tramites, las condiciones desfavorables del medio, condenan a la enfermedad y hasta la muerte postergando así el goce en igualdad de los derechos humanos y las libertades fundamentales”

 

Ya en el tramo final del documento, emiten algunas conclusiones relevantes como por ejemplificar:

 

“Este tipo de violencia ejercida por el senador Melchiori es reflejo de las relaciones de poder históricamente desiguales entre hombres y mujeres, en un sistema que se funda en la supuesta “inferioridad natural” de las mujeres y la “supremacía biológica” de los hombres.

 

Este sistema es el que engendra la violencia de género y en palabras de nuestro Gobernador forman parte de “la lacra machista que todavía asola a la provincia” .

 

Convivimos a diario con mujeres con  miedo a denunciar la violencia de género, quizás como resabio de una historia no tan lejana, sin embargo, las luchas de los movimientos sociales han logrado que los Gobiernos Democráticos incorporen en sus agendas el problema de la violencia hacia las mujeres como tema primordial.

 

En nuestra provincia, el gobernador Urribarri ha expresado que “la violencia de género es un tema que desgraciadamente atraviesa a toda la sociedad sin distinguir ámbitos ni sectores sociales”, y el pasado 27 de marzo puso en marcha el “Protocolo Interministerial e Intersectorial para la Prevención y Asistencia integral de la violencia” en donde se inauguro el Registro Informático de seguimientos de denuncias, planteando que el mismo “es la puerta para que muchas personas puedan confiar en este sistema y encontrar la forma de ser atendidas y escuchadas”

 

Nosotras/os como ciudadanas/os hemos perdido el miedo y abrimos esa puerta, porque estamos empeñada/os en luchar contra la violencia de todo tipo y signo, exigiendo una igualdad que no quede plasmada solo en palabras sino que se perciba concreta y  efectiva y decimos basta a la hipocresía de derechos declamados a los que nadie puede acceder evidenciando una brecha entre la norma y la práctica, entre la igualdad de jure y la igualdad de facto.

 

Ni las leyes, ni los jueces podrán por sí solos lograr erradicar las violencias. Es la sociedad en su conjunto la que debe proponerse desterrar la violencia de su seno. Si nos proponemos cada una/o desde nuestro lugar hacer respetar, conocer y hacer cumplir los derechos y garantías que nos asisten, si nos proponemos no soportar acciones o conductas discriminatorias o violentas, si exigimos a TODOS los poderes del Estado el cumplimiento de las obligaciones contraídas, estaremos sembrando el cambio social para la No Violencia.

 

Denunciamos al senador Melchiori porque no podemos ni debemos quedarnos calladas ante la violación a los derechos humanos de las mujeres, hacerlo sería participar de una complicidad que de ninguna manera avalamos porque como integrantes de las Organizaciones de la Sociedad Civil nos sentimos involucradas en un proceso histórico, colectivo y permanente para la construcción de una sociedad más justa e igualitaria de la cual hay que desterrar la misoginia y el patriarcado.

 

Sin dudas, con nuestras acciones como Organizaciones de la Sociedad Civil estamos contribuyendo además, a la consolidación de nuestra democracia”