Oíd el ruido de rotas cadenas: “Basta de Tarifazos” clama el Pueblo argentino

Casi ni se ve en Clarín, La Nación, Canal 13, TN, Telefé, pero la repercusión es cada vez más grande a través de las Redes Sociales, y crece -poco a poco- el interés en otros medios de menos rating. Falta más impulso en provincias, sin embargo, el descontento del Pueblo se denota con mayor elocuencia día a día. El presidente Mauricio Macri jaqueado hasta por sus votantes. La mentira tiene patas cortas…

 

Con las consignas #RuidazoNacional y #BastadeTarifazos crecen las muestras espontáneas de indignación a lo largo y ancho del país, aunque con mayor énfasis en la rebelión porteña y/o bonaerense.

Esta vez los habitantes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y partidos o intendencias populosos, marcan la senda. El habitante de la Argentina Profunda no ha tomado magnitud aún, pero se van generando focos insurgentes.

 

La revolución, en el buen sentido de la palabra, está en marcha. La gente ya no soporta más este Gobierno. Las mentiras de Mauricio Macri han sido no solo detestables sino que en tan solo en tres años han dejado devastada a la Nación.

Tanto se criticó y se critica al Kirchnerismo, pero este Gobierno hizo todo mal y bastará que el Pueblo se expida en las urnas para que los resortes de la Justicia rectifiquen el rumbo y se constate que el “devuelvan la plata” y tantos otros reclamos, tronarán al unísono cuando se verifique las maniobras financieras que se realizaron con el dólar, las tasas, la inflación, la devaluación, la vuelta al FMI, etc, etc.

 

Podrá seguir instalado el odio, la aversión hacia “Lo K” o directamente contra Cristina Fernández de Kirchner y sus inmediatos subalternos. Eso es inevitable. Pero el sello nefasto de Macri quedará marcado indeleble como el peor presidente de la Argentina, esencialmente por todo lo que engañó, mintió, falseó sin inmutarse, sin siquiera recurrir al “perdón, me equivoqué”.

 

Solo falta que toda la Argentina reflexione qué es lo mejor para la República y medite severamente, con agudeza, qué es lo que más le conviene a tan bendita tierra.

Eso sí… Que esta vez haya discernimiento acerca de quién es quién. Macri, Cambiemos, le hizo mucho daño a nuestra Nación. No cumplió eficazmente ni siquiera con uno de sus postulados de campaña, y hoy solo está beneficiado por la propaganda del Grupo Clarín y otros medios poderosos de comunicación que lo resguardan, lo cubren, le garantizan una defensa incondicional contra la voluntad de los ciudadanos en expresarse en libertad.

 

Poco le interesa a nuestro presidente lo que estamos atravesando. Recuerden cuando la ex mandataria viajaba a El Calafate y era descuartizada por Clarín, La Nación, TN y por trolls que en las Redes Sociales descuartizaban a la líder del Kirchnerismo simplemente por irse de vacaciones a su provincia.

 

Hoy, Macri goza en paz, en armonía, de unas extensísimas vacaciones en la paradisíaca Villa La Angostura. Mientras, el país arde, no solo por la temperatura sino por una crisis socioeconómica solo contenida por gremios condescendientes con esta gestión presidencial, punteros barriales incentivados, planes, subsidios, subvenciones; un asistencialismo mucho más remarcado que en la “Década K” y como ya subrayamos, por un sistema comunicacional, de Prensa, y de difusión propagandística vía internet perfectamente pergeñado para contener la ira del Pueblo.

 

Claro está… Los gobernadores de provincia deberían ser más fervorosos, más fervientes en sus demandas. Ya es hora que corten con tan condenable unitarismo porteño. Es hora que se abogue por el imprescindible cuestionamiento federalista.

El conformismo de muchos gobiernos por el mero hecho de tener sus administraciones, sus números prolijos, ordenados, puede ser un bumerang peligrosísimo. Es tiempo que el cacerolazo se haga sentir bulliciosamente en toda la Argentina.