“No queremos venganza, sólo la verdad”, dijo Enrique Sacco

“No tenemos rencores, no tenemos deseos de venganza, lo único que queremos es saber la verdad”, dijo el periodista deportista Enrique Sacco, quien era pareja de Débora Pérez Volpin desde hacía 6 años.

 

“El cielo se equivocó. O se apresuró”, dijo, en la puerta de la Legislatura porteña, donde ayer y hoy la periodista y legisladora fue velada.

 

“Quique” Sacco es quien llevó a la Justicia la muerte de su mujer, el martes, durante una endoscopía en el Sanatorio de La Trinidad. La causa está caratulada como “homicidio culposo”.

 

Pero, más allá de lo legal, Sacco quiso hablarle al público de Débora. “Queremos agradecerle a los ‘remolones’. Que se despertaban con ella desde la tele”, dijo, tras el cierre del último adiós.

 

Fue un momento muy emotivo. Todos los periodistas presentes se largaron a llorar. Temblaban los micrófonos. Se veían las lágrimas en los ojos de los hijos de Débora.

 

“He estado profundamente enamorado y lo estoy de esta mujer. Lo voy a decir con mucho dolor pero satisfacción. Estaba enamorado de una mujer maravillosa, pero lo que pasó hoy, con el amor de ustedes, es lo más maravilloso para ella.”

 

Cuando terminó, las frases de Sacco se cerraron con el fuerte aplauso de sus colegas.

 

Según dijo hoy el abogado de la familia Pérez Volpin, Diego Pirota, es tratar de entender qué sucedió en los 18 minutos que pasaron entre el inicio del estudio y la muerte de la periodista y legisladora.

 

“Tenemos una persona sana que ingresó a hacerse un estudio de rutina y 18 minutos después está muerta”, declaró hoy el abogado. “No tengo dudas de que algo pasó, porque Débora falleció”, añadió.