Luz artificial de día… Boca del lobo a la noche

Lograr que la Municipalidad de Paraná bajo gestión de Sergio Varisco responda a las inquietudes de los vecinos, mediante una estructura comunicacional inteligente, criteriosa, es una utopía. No es la primera vez que lo abordamos pero recorriendo Redes Sociales, y en especial Fan’s Page’s amigas nos tentamos a convocar una vez más a la sensatez a los funcionarios competentes. La Peatonal San Martín, como otras arterias, avenidas y plazas siguen luciendo columnas de iluminación funcionando a pleno día y de noche impera la oscuridad.

 

Mientras Sergio Varisco continúa recuperándose de su delicado estado de salud en materia coronaria y se extendió el receso administrativo municipal hasta fines de enero, la ciudad muestra dos caras: la de las obras anunciadas de manera estridente, y la desidia, la dejadez de determinadas áreas de un municipio contradictorio.

Evidentemente, que pese a las buenas y nobles intenciones de quienes juraron cuidarle las espaldas al presidente comunal, la acefalía de Gobierno es ostensible en ciertas cuestiones relativas a decisiones contundentes a tomar.

 

A la suciedad de la Capital, los pastizales altos, las calles destruidas, se suma el funcionamiento complejo de los servicios, entre ellos, el alumbrado público.

Sobran las notas publicadas en Cuestión Entrerriana acerca de cómo se dilapida energía eléctrica con columnas de la luz encendidas a lo largo de la jornada, y misteriosamente apagadas cuando cae la noche.

 

Y no es el micro o macro centro el único sector desprotegido. Ocurre a lo largo y ancho de la ciudad, inclusive con las luminarias nuevas.

Por ello es que hemos convocado a las autoridades pertinentes a explicar, a revelar el porqué de tan enigmático despilfarro. Nadie habla. Nadie manifiesta tan solo un argumento creíble.

 

Como si precisamente se ocultara alguna clase de impericia, de negligencia humana por sobre el sistema tecnológico. Y así estamos… no solo en la Gestión Varisco ya que esto viene de arrastre del mandato de Blanca Osuna. Sin embargo, como ocurrió con Mauricio Macri en la presidencia de la Nación, hubo demasiadas promesas de campaña y la realidad fue claramente diferente.

 

Por ello, lo mejor es hacerse cargo; sincerarse y con una introspectiva acérrima, reconocer limitaciones y equivocaciones, tratando de cerrar el proceso 4 años de Gobierno con un vuelco de 180 grados en la manera de comunicarse con los vecinos.

Y la mejor publicidad que pueden hacer es esgrimir una postura de plena humildad y severa autocrítica. De lo contrario se tira plata a la calle recompensando a medios y periodistas por sus silencios cómplices.

Foto: Gentileza Fan Page Oficial Paraná de Rodillas.-