La FCYT-UADER marcha en defensa de la Educación Pública

El equipo de gestión de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la Universidad Autónoma de Entre Ríos, aacompaña las medidas adoptadas a nivel nacional, provincial y local en defensa de la Educación Pública. Luego de haber participado de la Asamblea Interclaustro realizada en la Sede Oro Verde y en consonancia con las manifestaciones emitidas por el Consejo Superior, el decano de la FCyT – UADER dispuso garantizar la participación de todos los claustros en la marcha del jueves 30 de agosto. De esta manera, no se contabilizará inasistencia a las personas que participen de la manifestación.

 

En la Sede Oro Verde, el personal administrativo podrá retirarse a partir de las 16. La Sede Paraná permanecerá abierta pero no se computará inasistencias.

La comunidad educativa de la Universidad Autónoma de Entre Ríos se concentrará en Paraná, en la esquina de Urquiza y San Martín a las 17.

 

Las medidas son convocadas en defensa de la Universidad Pública, al derecho a la educación, el conocimiento y el desarrollo soberano y en repudio a la falta de respuesta a los reclamos de los gremios docentes por una recomposición salarial, el recorte de las partidas presupuestarias que no alcanzan ni para los gastos básicos, el incremento de las tarifas, la paralización de obras, el recorte en las becas nacionales, el PROGRESAR y comedores universitarios.

 

Amén de la concreta información emanada desde la FCyT UADER, cabe acotar -bajo la pluma de Cuestión Entrerriana-, que trabajadores docentes y no docentes de las 57 universidades públicas vienen realizando en el marco de este paro variadas actividades como volanteadas, asambleas, clases públicas, movilizaciones, entre otras intervenciones creativas, para visibilizar el grave escenario que atraviesan estos establecimientos educativos en el país.

 

El unísono reclamo no se limita a la recomposición salarial, sino que expone el deliberado proceso de desfinanciamiento universitario que inició el Gobierno de Mauricio Macri. Tanto es así que al menos veinte universidades nacionales se declararon en emergencia, advirtiendo que no podrían llegar a fin de año.

 

La realidad de la Universidad Pública argentina es la misma que la del resto del país. Es que el proyecto político del Gobierno nacional está llevando sin pausa a una brutal reprimarización de la economía y al cierre de empresas y de emprendimientos tecnológicos estatales de desarrollo.

Como para llevar a cabo este plan no se necesita este sistema universitario, vía ahogo presupuestario se están desmantelando las funciones de enseñanza y de producción de conocimientos.

 

Por ende, en el marco de la semana de paro, los gremios y las organizaciones estudiantiles organizaron diversas actividades de visibilización del conflicto universitario. Mientras tanto, en esta escalada del conflicto el jueves pasado se dio un hecho notorio en Córdoba. La policía ingresó a la Facultad de Derecho e impidió que se realizara una asamblea estudiantil.

 

Lo novedoso de este conflicto es que los docentes cuentan con el apoyo de la mayoría de los rectores, debido a que estos tienen graves inconvenientes para mantener el funcionamiento de sus universidades.

Por eso, la Marcha Universitaria del 30 de agosto va a ser histórica, tanto como aquellas que el movimiento estudiantil y docente supo protagonizar cada vez que el derecho a la educación superior pública estuvo en riesgo.

 

La memoria y el coraje de nuestra juventud son las herramientas fundamentales para defender la universidad pública y gratuita, porque si no, el futuro será solo para unos pocos.