La barranca en Diamante desciende dos metros y se evacúan más familias

Un bloque de dos metros de ancho por 70 metros de largo se desprendió lentamente de la barranca afectada, mientras siguen en peligro de derrumbe otros 60 metros de fisura, precisó el director de Obras Públicas de Diamante, Daniel Stamponi.

 

La barranca en Diamante “descendió dos metros de ancho por unos 70 metros de largo por 35 de profundidad y sigue descendiendo despacito por suerte. Este bloque tiene más de 100 mil toneladas que es un peso tremendo”, detalló el director de Obras Sanitarias al brindar precisiones sobre cómo está la situación en el lugar.

 

“Esto empezó hace cuatro meses con unas fisuras que en los últimos 20 días se fueron ampliando y el sábado pasado se produjo un descenso de un metro a dos en la primera zona”, consignó.

 

Otros “60 metros aproximadamente” en continuidad a la barranca descendida están comprometidos también pero hasta el momento “no se han movido”, añadió el ingeniero Daniel Stamponi.

 

“Ante un temblor grande, las casas no resistirían por eso queremos que se evacue a la gente para que no se produzca una desgracia”, expresó.

 

En esa labor se encuentran otras áreas del Municipio de Diamante que en la tarde de este viernes, con profesionales geólogos y de salud mental, explicaron a los vecinos cuál es el riesgo y por qué es necesario que se retiren de sus viviendas asentadas, cabe aclarar, sobre terrenos fiscales.

 

En efecto, de las 14 familias ubicadas en zona de alto peligro, cuatro se evacuaron mientras se trabaja para que sigan ese camino otras.

 

“La parte que más se movió es donde está el Cristo Pescador que llega hasta el Centro San Roque y la otra parte que no se movió es justamente donde hay más viviendas”, especificó el funcionario.

 

“Se están haciendo los trámites necesarios porque la gente no se quiere ir; hay atención psicológica y y social para que entiendan que es problemático quedarse a vivir ahí”, agregó para consignar además que se pidió “orden de desalojo a un juez” como parte de las diligencias de la última hora.

 

“La mayoría quiere irse a casa de parientes o amigos, y no a un lugar comunitario porque no se sabe cuánto tiempo tendrán que estar ahí”, comentó Stamponi ante requisitoria de los colegas de APF.

 

Posteriormente dio cuenta de que “técnicamente éste un fenómeno que siempre ocurrió y siempre va a ocurrir porque es la formación geológica de la barranca que a 35 metros de profundidad tiene una arcilla que absorbe mucha agua y con eso patina. Generalmente ocurre cuando el rio baja mucho, también bajan las napas y llegan a alimentar esa arcilla que es la que resbala”.

 

Recordó luego que “en el año 2002 o 2003 en Diamante se hicieron mil metros de tratamiento de barranca en el marco de un trabajo pensado en sacar las aguas por arriba de esa arcilla azul al río, sin que llegue a tocarla”.

 

“Es un trabajo de perforación con una cañería que fue juntando el agua de esas vertientes y napas; funcionó bien”, respaldó sobre esta tarea que se replicó también en la ciudad de Hernandarias con préstamos del Banco Mundial y en aquel momento costó “5 millones de dólares, algo que una ciudad chica no podría afrontar si la ayuda de la Provincia y la Nación”, concluyó.