Echagüe no se convence ni a sí mismo…

Falta menos de dos semanas para el debut en la Liga Argentina 2018, aún no hay noticias sobre Kyle Sovine y sin haber arrancado la competencia formal ya hay jugadores que acumulan cansancio físico, revelando lesiones que impiden continuar los ensayos normalmente. Santa Paula fue el último examinador y lo derrotó por 80 a 71 con un partidazo de Lisandro Ruiz Moreno, ratificando lo de La Ley del Ex.

 

A este Echagüe Modelo 2018/19 no le sobra nada. De hecho, le falta un referente que signifique el toque de distinción. Digamos que Daniel Beltramo se encargó de armar un plantel muy parejo, donde el virtuosismo es una asignatura pendiente ya que el coach cordobés seleccionó un grupo sin talento rutilante en el cual, al parecer, la ficha diferente sería Pablo Osores.

La sensación es que se hizo todo austeramente, pensando en el blindaje “Anti-Descenso” (no habrá pérdida de categoría) y buscando abaratar todos los costos posibles.

 

Por eso se contrató una pareja de foráneos cotizada muy por debajo de los sueldos para los extranjeros de otros equipos. Y peor aún… solo llegó David Shepard, sin definirse qué ocurrirá con Kyle Sovine.

Así pasaron en menos de 10 días tres partidos, con dos victorias ajustadas en testeos de casi nula competitividad comparando categorías y ahora un revés.

 

Dos adversarios del Torneo Federal y uno de Liga Provincial. Esos fueron los recientes examinadores. Y aun así se jugó muy lejos de lo que debe ser un conjunto de 2° División.

El pretexto para alivianar el saldo ante los galvenses, fue que no jugaron Eugenio Zustovich y Franco Barroso, dos de los tantos que están concurriendo por molestias musculares al Departamento de Kinesiología del AEC.

 

Y pese a las limitaciones de los conducidos por el entrerriano Panchito Blanc, Santa Paula contó con la inspiración de principio a fin de “Licha” Ruiz Moreno.

Echagüe volvió a tener gol variado, salvo algunos momentos destacables de Pablo Osores, David Shepard o Alexis Knecht.

 

Mediocre fue el rendimiento de los paranaenses. Si se debió a las dos bajas, más la de Sovine que aún no se integró, es un atenuante ínfimo.

Lo inquietante es cómo y ante quién se perdió. El jueves se podrá dar la revancha, ajustando varios detalles, y el martes se vuelve a medir con Olimpia.

 

Hubiera sido más congruente medirse con adversarios de mayor peso ya que los triunfos ceñidos o los reveses ajustados, impiden una toma de consciencia exhaustiva acerca de con qué se va a acometer el Torneo de la Liga Argentina que comienza en pocos días.

Claro que tampoco vamos a dramatizar. Echagüe sabe lo que es soportar la acumulación de decepciones. Quizás lo que más reprobamos es no encarar esta previa agendando duelos con futuros oponentes para detectar con mayor elocuencia deficiencias y potenciar virtudes a explotar con mayor regularidad.

 

Solo Beltramo y sus muchachos saben cuál es la verdadera Medicina, la más adecuada. O sea, la asignatura pendiente pasa a ser no llegar al estreno en Liga Argentina con un reconocimiento de limitaciones a tiempo.

Y paradójicamente, nos cuentan colegas desde Santa Fe, que ese fue el factor esencial por el cual Beltramo se tuvo que ir del “Tate” y no con la mejor relación. Exhibiendo una falta de tacto para enmendar, de modo oportuno, lo remediable.

 

Otro cruce con Santa Paula y uno más con Olimpia son competiciones improductivas para arrancar de manera óptima la temporada donde se enfrentará ante equipos de mayor jerarquía que los de Gálvez y el “Azulgrana” de La Rioja 153.

Pero es lo que eligió Beltramo…, como fue el cordobés quien escogió tan peculiar conformación sabiendo que se venía de una Liga para el olvido en la cual se salvó del descenso por un nuevo decreto bochornoso de la AdC.