Descontrolada: para fin de 2018, la deuda impulsada por Macri podría ser casi el 100% del PBI

Si el ritmo de endeudamiento impuesto por el Gobierno se mantuviera, el stock representaría el 93% del producto para fin de año. Sólo los pasivos con el sector privado y organismos multilaterales podría alcanzar al 60% para diciembre. Panorama negro para el cociente deuda/PBI 2019 ante una posible nueva devaluación.

 

Mientras la economía real argentina no pasa por un buen momento y el Ejecutivo busca patear hacia adelante la crisis por la violenta pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores a través de bonos fijos casi en negro, la perspectiva macroeconómica hacia el futuro es igual o peor de alentadora. Es que según una consultora privada, la deuda impulsada por la gestión del presidente Mauricio Macri podría ocupar casi el 100% del PBI para fin de año.

 

Según un informe de Ecolatina, si el ritmo de endeudamiento decidido por el Gobierno para sobrellevar la ausencia de inversiones y la falta de crecimiento se mantuviera, el stock representaría la desorbitante cifra del 93% del producto bruto hacia la culminación de 2018.

 

Los datos de la consultora indican que al cierre del segundo trimestre de 2018, o sea antes de la gran devaluación de fines de agosto y principios de septiembre, la deuda del Estado Nacional ya implicaba alrededor del 80% del PBI. “Dado que tres cuartas partes de los pasivos están nominados en moneda extranjera, y que el PBI se mide en pesos, este cociente es muy sensible a los vaivenes del dólar”, explica el informe para justificar sus previsiones.

 

Ecolatina puntualmente destacó como elemento preocupante la suba de la deuda que incluye sólo los pasivos contraídos con el sector privado y organismos multilaterales de crédito. Entre el primer y el segundo trimestre, ese tipo de pasivo, el menos controlable por la la administración nacional y más supeditado al mundo, pasó del 32% del producto al 45% y debido al salto cambiario se espera que llegue al 60% para finales de año.

 

En este sentido, para 2019 el panorama es sombrío: estiman una mayor dolarización de las carteras producto de la incertidumbre electoral, por lo que una nueva devaluación aumentaría aún más el cociente deuda/PBI.

 

Siempre y cuando no se produzca esa previsión, si se lograse renovar el 60% del stock de Letes y Lecaps -como estima el programa financiero del Ministerio de Hacienda-, el ratio de deuda sobre PBI bajaría levemente para ubicarse en torno al 85%, lo que representa de todas maneras unos 40 puntos porcentuales por encima del promedio sudamericano

 

A su vez, una suba del dólar impactaría en el nivel de actividad, afectaría el cumplimiento de las metas fiscales por la consecuente menor recaudación y el aumento de los subsidios económicos, mientras que los ingresos por retenciones no se incrementarían por ser montos fijos en pesos por dólar exportado.