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Ciclista Juninense, un reducto complicado, como tantos más…

Reproducida la nota dirigida a la Asociación de Clubes de Basquetbol por el colega amigo Diego Vergara, creemos imperioso formular algunas consideraciones. En primer lugar repudiamos que cualquier periodista sea hostigado, amenazado, agredido y peor aún privado de ejercer su noble tarea. Por ende, nos adherimos a la atribulación de Diego.

 

A partir de allí enumeraremos todo lo que contemplamos como imprescindible para desplegar una eficaz tarea profesional, y/o lo que recusamos en cuanto a circunstancias aciagas, apremios, que se viven en nuestras canchas, no solo en Junín. A su vez, hilaremos fino sobre distintos aspectos en la narración de los presuntos hechos, según el manifiesto del “Turco”.

 

Si el periodismo argentino quiere evitar estas nefastas anécdotas:

 

-todo trabajador de prensa debe estar 100 % aislado del público y con garantías de Seguridad plenas;

-su labor debe desarrollarse en un marco de básico confort;

-los clubes deben presentar jefes de Prensa responsables en sus gestiones y con la imperiosa personalidad plena de coherencia para saber ejecutar su rol con la seriedad que su investidura requiere;

-específicamente, los jefes de Prensa, son quienes deben velar por el normal desempeño EN TODO SENTIDO de sus colegas;

-ellos, junto a los intendentes de cada institución, deben ser responsables, sobre todo, en este tipo de acontecimientos definitorios, de coordinar con personal policial una custodia extraordinaria;

-dicha coordinación debe ser bipartita, o sea, combinada entre los jefes de prensa de cada club;

-en este tipo de resoluciones, la Asociación de Clubes debería enviar veedores, justamente para colaborar en que nada quede librado al azar;

-ningún dirigente local debe ponerse en contacto con la prensa visitante si no es para formalizar una entrevista o agasajar a los visitantes, evitándose de esta manera versiones parciales desaconsejables. Por ende, prensa se entiende con prensa, y punto;

-si un periodista visitante, en su mismo ingreso a un estadio ya sufre dificultades, el jefe de Prensa de la entidad forastera debe actuar inmediatamente y solucionar cualquier clase de problemática exigiendo se cumpla con todos los deberes de rigor del anfitrión, de no plasmarse ello, ese jefe de Prensa debe comunicar a la dirigencia y hasta que no se subsane la “confusión” no arranca el juego;

 

De haberse suscitado todos los presuntos episodios narrados por Diego, ¿por qué Unión no los denunció formalmente y/o por qué el comisionado Técnico no elevó el informe respectivo?

Claro que, si ello se denunció ante la AdeC, y/o se expuso vía comisión técnica, ¿cómo no hubo Pena por parte del Tribunal? O… ¿Por qué Unión aceptó seguir jugando en estas condiciones tanto el domingo 13 de abril como en el juego de ayer?

 

¿Por qué Ciclista denunció contextos agresivos en el “Malvicino” y la dirigencia de Unión TAMPOCO salió al cruce de dichas declaraciones OPORTUNAMENTE?

 

¿Por qué el propio Diego Vergara, cuando le ofrecimos -el día anterior al quinto juego- hablar sobre lo detallado en conferencia de Prensa por los directivos de Ciclista, se negó a formular declaraciones y sí termina efectuando ésta ampliación una vez consumada la eliminación de Unión, expresando cuál fue su actitud para con los colegas juninenses en los juegos 3 y 4 ,cosa que no dudamos sabiendo de su formalidad protocolar?

 

Volviendo a la responsabilidad que le competía a la directiva de Unión, ¿por qué no se salió a la palestra para negar esos supuestos episodios violentos detallados por sus pares de Junín?

 

Más aún… Los conceptos del responsable de prensa Rodrigo del Negro, coinciden con nuestra visión: no solo la directiva de Unión NO HABLÓ. Tampoco lo hicieron los demás medios. Por alguna razón hubo Silencio Directriz y Silenzio Stampa.

 

Lo incongruente es que, hubo mutismo por lo hipotéticamente soportado en Junín, y cuando se les acusa por lo presumiblemente acaecido en el “Malvicino”, también cierran el pico con la connivencia de la mayoría de medios de Santa Fe.

 

Siguiendo con la puntualización de lo que debió denunciar el comisionado Técnico, si consta la prueba en filmación del programa “Fanáticos” del juego 1 por el Tele Cable Junin, ¿por qué la AdeC no procedió con la pena consecuente? ¿Será que no se elevó presentación formal por parte de Unión? ¿O será que el comisionado Técnico vio algo DIFERENTE?

 

Resumiendo todas las instancias adversas que debió padecer antes de comenzar su transmisión del quinto juego, ¿por qué Diego toleró todo ello en soledad sin que el jefe de Prensa de Unión salga en su defensa, sin que ningún dirigente de Unión lo apoye?

 

¿Por qué aceptó trabajar en esas condiciones? ¿Por qué sus otros colegas trabajaron, aparentemente, sin vicisitudes?

 

¿Por qué el área Técnica de la AdeC autoriza que Ciclista presente esas ubicaciones como “cabinas” y por qué todos los jefes de Prensa del país avalan se pueda transmitir así de ser tan “riesgoso”?

 

¿O por qué Vergara se hace la misma pregunta cuando ya había padecido dificultades en los juegos 1 y 2 y volvió a ir sin el más mínimo apoyo de la directiva de Unión y con toda la resistencia juninense? O sea… ¿para qué formularse ese interrogante si sabía que así era IMPOSIBLE TRABAJAR con normalidad?

 

¿Por qué jugadores, cuerpo técnico y dirigentes de Unión culminado el encuentro se retiraron a los abrazos y besos con sus pares de Ciclista, y Diego tuvo que salir del estadio como si fuese un delincuente?

 

¿Ese silencio enigmático unionista y el raro bajón de rendimiento del equipo, como falta sorprendente de soluciones desde el banco, tuvo el “rédito” de la paz final?

 

Coincidimos con Diego en una pregunta… ¿así cuida la AdeC la competencia que tanto queremos? Es increíble que en el Siglo XXI esto siga ocurriendo o siga denunciándose y no haya medidas.

 

Diego habla de la denuncia que se realizó en la Comisaría 1ª de Junín, por parte de los choferes de la empresa Norte, quienes supuestamente fueron víctimas del ataque de vándalos previo al Juego 2 en Junín. Alude, perdón por la reiteración… a que “esto es, ni más ni menos, presentar pruebas para no alentar a la desinformación del público en general”.

 

A ver… las pruebas son presentadas por dos choferes. ¿Y los dirigentes??? ¿Y los otros medios o colegas santafesinos??? ¿No fue raro tanto silencio que DESINFORMÓ justamente al público? ¿No se hace esa pregunta el querido colega?

 

¿Podrá el Comité Ejecutivo y Disciplinario de la AdeC sancionar a alguien cuando es “palabra contra palabra” y quizás no haya denuncia de Unión y/o de jueces, o comisionado Técnico? Complicado… Difícil.  Más aun cuando los demás periodistas de Santa Fe, como Leandro Buttarazzi transmitieron junto al colega Marcelo Parrucci y no sufrieron ningún percance.

 

Diego Vergara tuvo miedo y es valiente en asentir ello. Dice haber sufrido coacción, mal trato. Le creemos pues lo conocemos y sabemos de su honestidad, de su probidad, y por añadidura repudiamos tan execrable ataque a la libertad de prensa.

Sin embargo, el “Turco” deberá repasar cada paso dado, cada letra escrita, cada palabra echada a volar por el éter, sin haber tenido el más mínimo respaldo institucional de Unión.

 

Diego se puso a disposición de las autoridades para lo que sea y fuera necesario, quizás hubiera sido apropiado sentar denuncia en sede tribunalicia, en primer lugar nada menos que por temer no solo por su seguridad física sino esencialmente por temer por su vida.

Está a tiempo. Solo debe ser bien asesorado.

 

Párrafo aparte para una circunstancia incompatible… En su tuit, el “Turco” agradece y elogia a dirigencia, área Prensa, plantel y cuerpo técnico de Unión. Por ejemplo, enuncia:

“… gracias también a prensa del club que estuvo a la altura de un equipo profesional, como corresponde…”

“Agradezco a este grupo de jugadores y cuerpo técnico que tan bien nos trató, y a la dirigencia de Unión. Muy meritorio lo de este equipo…”

 

Intentamos que Diego nos entienda, interprete nuestra posición, no lo logramos. Él se sintió mal tratado en Junín. Dijo lo que sentía. Pero no actuó con la sagacidad, con la inteligencia, con el criterio del caso. Y se quedó solo.

Unión NO HABLÓ. Unión NO DENUNCIÓ. Unión cerró el 5° juego y se abrazó efusivamente con el “enemigo”.

 

El “Turquito” se tuvo que ir del estadio como un delincuente y con más miedo que un perro en un show de fuegos artificiales.

 

Y vaya peculiaridad. Aun solo… terminó alabando al área Prensa de Unión, a la dirigencia “Tatengue”, a plantel y cuerpo técnico que, insistimos, se arrogaron el derecho al SILENCIO mientras el “Turco” se disfrazaba de Don Quijote.

 

Conclusión… Nos REPUGNA que en el básquet profesional argentino se siga tratando tan mal a la prensa, haya estadios que ofrezcan escasas garantías, continúen habiendo patoteros, y la misma Asociación de Clubes se mantenga cruzada de brazos esperando que haya una tragedia.

Pero, como siempre decimos, la Asociación ES de los clubes, LA COMPONEN los clubes, y si Unión NO HIZO NADA para evitar ello, o hasta pudo incurrir en conductas contradictorias SÍ DENUNCIADAS por Ciclista, es harto elocuente que será una utopía modificar esta tendencia.

 

La Liga, el TNA, el TFB necesita de dirigentes idóneos, aptos, moralmente irreprochables. Los hay, pero es imprescindible una profunda depuración y para consumar ello, se necesitan dirigentes con la valentía insoslayable y periodistas no tan sumisos, no tan obsecuentes, que sepan hacer valer sus derechos y hacer respetar los de sus pares, como hombres de prensa que puedan expresarse IMPARCIALMENTE, haciendo resonar las dos campanas.