Antonio Silio denuncia que se irá de Nogoyá definitivamente por graves problemas de contaminación

Nogoyá ha trascendido a la provincia últimamente por sus problemas de contaminación ambiental, con tres empresas que han sido denunciadas por esa causa. La notoriedad que tiene Antonio Silio no solo en suelo entrerriano sino en el país, en el ámbito deportivo, le sumó fuerza al reclamo.

 

Aunque ya se ha explicado, recordemos que de un lado de la ciudad están Bio Nogoyá y Glycopharma. La primera, que pertenece al Grupo Bolzán, produce y comercializa biocombustibles a partir de aceites vegetales de soja.

La otra se dedica al valor agregado de la glicerina cruda que aportan Bio Nogoyá y otras tres compañías.

 

Del otro lado de la ciudad están las instalaciones de Gaia SRL, una planta de tratamiento de residuos orgánicos que recibía los restos de la producción de Bio Nogoyá y Glycopharma, y de otras empresas del cordón industrial de Rosario. Está clausurada, ya que se comprobó que en el suelo había cromo hexavalente.

 

Antonio Silio alterna sus días entre España y Nogoyá, donde es vecino de Bio Nogoyá y Glycopharma. “A la noche no puedo dormir por el olor del aire, me agarra como asma. Me arde la nariz y casi no puedo respirar. No voy a arriesgar más mi vida. Me voy a quedar en España”, explicó a Infobae el corredor, cuyo anuncio visibilizó un conflicto que lleva bastante tiempo.

 

Este medio conversó con tres vecinos. “Las autoridades quieren decir que el tema es sólo con Glycopharma, pero Bio Nogoyá desde el inicio volcaba sus residuos a cielo abierto y nunca tuvieron un tratamiento. Hay fotos impactantes”, denunciaron. “En el expediente de la Secretaría de Ambiente constan todos los sucesivos incumplimientos de la empresa desde 2012”, añadieron.

 

La firma fue clausurada porque estaba operando con la habilitación vencida. Luego de que la Secretaría de Ambiente enviara un dictamen técnico negativo y sugiriera la suspensión de actividades, el municipio frenó la producción, aunque no está claro si la compañía siguió operando.

 

En la empresa aseguran que están en regla. “Hoy nos dieron el certificado de aptitud ambiental y mañana nos van a dar la habilitación”, confiaron ante la consulta de Infobae, un medio nacional que también se interesó en el tema.

 

En efecto, mañana se reunirá la comisión asesora del parque industrial de Nogoyá, que definirá si le entrega esa habilitación definitiva a la empresa, ya que tiene los permisos de radicación y funcionamiento, y ahora sumó el tercer requisito que exige la ley, el certificado de aptitud ambiental. “Van a exigirles un compromiso por escrito de que tienen 60 días para presentar un proyecto definitivo de obra de una planta de tratamiento de efluentes”, indicó una fuente de la comisión a Infobae.

 

En su resolución, la Municipalidad de Nogoyá informó que la empresa “presenta informe técnico favorable a la evaluación de impacto ambiental” y que “conforme a lo expresado en los informes de la Secretaría de Ambiente, la firma declara y contempla que todas las corrientes generadas durante el proceso productivo tendrán tratamiento y/o disposición final en empresas externas”.

 

Glicerina en las cloacas

 

Con Glycopharma, en tanto, la bronca estalló a principios de año, durante una tormenta, cuando de las cloacas empezó a salir un líquido blanco, que análisis posteriores del municipio corroboraron que era glicerina. Fuentes judiciales explicaron a este medio que el municipio decidió cortar el acceso a la red cloacal en la zona, pero que la fábrica no fue notificada, lo que terminó en un derrame de glicerina con sales a un campo vecino.

 

Desde la empresa negaron esa versión y aseguraron a Infobae que lo único que arrojan a las cloacas es “agua perfecta” que es tratada en una planta de ósmosis inversa. Además, un vocero de la compañía sostuvo que el origen del mal olor en Nogoyá está en “las piletas de tratamiento de cloacas que están pegadas al pueblo”.

 

La explicación no conformó a Antonio Silio, que dejó de salir a correr cerca de la fábrica. “Veo que el tiempo pasa, los problemas no se solucionan y todos nos mienten. Yo me voy a quedar en España y voy a seguir apoyando a los vecinos que luchan, pero tengo que cuidar mi salud. No los voy a dejar en banda, pero no se puede luchar con esta gente, que supongo que han pagado, porque si no tendrían que haber clausurado”, advirtió.

 

“Me voy del país”, insistió el corredor, que entrena atletas de toda la Argentina. “Les mandaré los planes por internet”, aclaró.

 

Cromo en el suelo

Gaia, la otra empresa con denuncias en la ciudad, está clausurada. La primera presentación en su contra la hizo en 2012 el concejal Marcos Acosta. “La pregunta que me hice es por qué no se radicaron en Rosario si la mayoría de los efluentes que recibían venían de allá. Eso me hizo dudar”, recordó a Infobae.

 

Acosta alquiló un avión y logró registrar unos tachos naranja en una zona boscosas cuyo origen era dudoso. También aportó a la justicia un video en el que se ve que la empresa estaba arrojando los residuos al suelo. Sin embargo, aquella vez, los informes ambientales concluyeron que la empresa no estaba contaminando.

 

Los años pasaron hasta que un informe de la Dirección de Control y Fiscalización Ambiental de Entre Ríos detectó en el suelo la presencia de cromo hexavalente, un material potencialmente dañino, cancerígeno y mutagénico. “Si la empresa sólo hubiese recepcionado residuos orgánicos para lo cual fue habilitada no tendría sentido el hallazgo en suelo”, escribió en su dictamen el director del ente, Daniel Benítez.

 

Fuentes judiciales indicaron a este medio que a partir de ese dictamen, el fiscal Federico Uriburu inició una investigación de oficio por infracción a la ley de residuos peligrosos, en la que van camino a ser imputados los supuestos dueños de Gaia SRL, Leandro Sebastián Nasuti y Mariano Félix Albelo.